Consejos de nutrición si padeces hipertensión



Los padecimientos más comunes, desde el punto de vista cardiovascular, son la hipertensión y la dislipidemia

Por L.N. Isabel M. Rosas Jiménez de Sport City Puebla

Algunas personas tienen la presión arterial alta debido a antecedentes familiares. Sin embargo, una mala alimentación y el sedentarismo pueden ser la causa principal de este padecimiento cada vez más común en la población mundial.

El estrés y varios factores más, suman a que esta situación merme la calidad de vida de las personas, afectando con seriedad su correcta nutrición.

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica caracterizada por un incremento continuo de las cifras de la presión sanguínea en las arterias.

Por esta razón, una de las recomendaciones dietéticas para la población con hipertensión y dislipidemia es la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), la cual se caracteriza por:

· Ser baja en sodio, rica en vegetales, cereales enteros, frutas y oleaginosas (nueces, almendras, etc.)

Las dislipidemias o dislipemias son patologías donde surge una alteración del metabolismo de los lípidos, variando su concentración y de lipoproteínas en la sangre.

Terapia nutricional para estos pacientes

· Reducir el consumo de sodio a 2,000 mg/día.

· Mejorar el perfil lipídico a través de la reducción del consumo de grasas saturadas, grasas trans y

· Aumento en el consumo de ácidos grasos omega-3 y fibra soluble.

· Evitar el aumento de peso y, de ser posible, disminuir el exceso del mismo.

· Disminuir el consumo de alcohol.

· Promover el aumento de actividad física.

Sugerencias de prevención y tratamiento

· Cocine sus alimentos con el mínimo de sal y no ponga el salero en la mesa.

· Prefiera sazonar sus alimentos con especias, hierbas de olor, ajo, etc.

· Evite el consumo de aderezos y condimentos ricos en grasa y sodio como: consomé comercial, mayonesa, mostaza, cátsup, aderezo mil islas, salsa de soya, salsa inglesa, salsa Maggi o salsas comerciales embotelladas.

· Evite consumir alimentos enlatados, secos y/o ahumados.

· Evite consumir embutidos como: jamón, salchicha, tocino, chorizo, longaniza, salami, queso de puerco, moronga y paté.

· Evite consumir botanas fritas y saladas como: papas fritas o aceitunas. Las nueces, almendras, cacahuates, pistaches y pepitas, deben ser naturales y sin sal.

· Evite consumir bebidas gaseosas (refrescos y/o agua mineral).

· Evite las grasas trans, éstas se encuentran en las etiquetas de los alimentos como “hidrogenados” o “parcialmente hidrogenados”.

· Evite alimentos fritos, capeados y empanizados.

· Disminuya el consumo de carnes rojas a máximo 2 veces por semana, así como alimentos ricos en grasa saturada como quesos duros, leche entera, mantequilla, crema o mayonesa.

· Prefiera cereales integrales y no refinados.

· Prefiera consumir carne magra (sin grasa), así como pescados y pollo sin piel.