Beneficios de los Antioxidantes o Alimentos Funcionales



El cuerpo humano necesita optimizar la relación entre salud y alimentación, por eso es importante poner atención a lo que nuestro organismo nos indica

Por Staff Sport City

En la actualidad, el avance de los estudios científicos ha puesto de manifiesto la relación entre salud y alimentación. Por esto, han tomado importancia los alimentos antioxidantes, considerados por sus beneficios como Alimentos Funcionales. Sin embargo, muchas personas no saben a ciencia cierta qué son, de dónde se obtienen y qué función cumplen.

Científicamente se sabe que el cuerpo produce cierta cantidad de antioxidantes. Existen en alimentos de consumo cotidiano y se encargan de prevenir los efectos adversos de moléculas reactivas (oxidantes o formadoras de radicales libres) sobre las funciones fisiológicas normales de los humanos; es decir, pueden interrumpir o limitar el daño que los radicales libres ocasionan en células, tejidos y órganos.

¿Qué son los radicales libres?

· Son moléculas altamente inestables que se forman en nuestro cuerpo por el proceso de oxidación. Se pegan a otras y pueden dañar células, tejidos y órganos.

· Algunas células pueden sanar y en otras el daño es permanente. Puede contribuir al proceso de envejecimiento y al desarrollo de enfermedades como cáncer y diabetes.

· El proceso de oxidación o formación de radicales libres es común en los procesos celulares internos del cuerpo, tanto como en la digestión y la actividad física.

· También proviene de fuentes externas como el tabaquismo, la contaminación ambiental y productos químicos sintéticos que se agregan en agua y alimentos.

Antioxidantes dietéticos

Entre los antioxidantes dietéticos se encuentran el ácido ascórbico o Vitamina C, la vitamina E, selenio, zinc, los carotenos y los polifenoles. Pero ¿dónde los podemos encontrar? Si bien, se pueden consumir en algún complemento químico, también se pueden obtener de los alimentos.

VITAMINA C: Toronja, naranja, brócoli, papa, jitomate, guayaba, frutos secos, papaya, fresas, melón, kiwi, pimentón verde (chile morrón o chile dulce), coles de Bruselas, etc.

VITAMINA E: Incluye los aceites vegetales (maravilla, cártamo, oliva), nueces, almendras, vegetales de hoja verde.

CAROTENOS: Zanahorias, chícharo, melón, papaya, mangos, duraznos, brócoli, papa y calabaza, vegetales de hojas verdes, hojas de las remolachas, espinacas col rizada.

POLIFENOLES: Té verde, vino tinto, manzana roja, peras., ajo, cebolla, ginseng, moras, berries, ginko, avena, hierbabuena, menta, albaca, jamaica, calabacita, betabel, etc.

ZINC: Ostras, nueces, los granos integrales y los productos lácteos.

SELENIO: Atún, el pollo, los granos.

Riesgos secundarios

¿Existen riesgos asociados en el consumo de antioxidantes? La evidencia indica que, al consumirlas en dosis menores a la IDA (Ingesta Diaria Aceptable), no debería suponer un riesgo para la salud de la población. Se ha demostrado que el uso de suplementos puede resultar contraproducente, pues los alimentos los contienen de forma natural.

Algunos radicales libres se generan de forma natural, por lo tanto, no es posible evitarlos todos. Hay que “convivir” con ellos, por eso es importante un cambio de hábitos en la selección, preparación y consumo de alimentos.

Creo necesario aumentar el consumo de alimentos de origen orgánico y reducir el consumo de alimentos ricos en conservadores o aditivos químicos (embutidos, enlatados, comida rápida).